KILOMETROS DE SOLIDARIDAD, SAVE THE CHILDREN


Y llegó el día, y ella se levantó contenta, llena de energía. Eligió su chándal, sus zapatillas y se fue al cole preparada porque ese día CORRÍA por los "niños pobres". Y había buscado a sus patrocinadores y éstos se habían comprometido con ella, y al revés. Y corrió, todo lo que pudo, y en su Carné del Corredor le apuntaron hasta cinco vueltas, y con una sonrisa de oreja a oreja al llegar a caso llamó a sus patrocinadores, y recogío el dinero, y lo entregó al día siguiente. Y trajo su diploma y su dorsal y allí están, colgados en la pared, y cada vez que lo vemos, todos, los 4 de la casa, sonreímos. Ojala en todos los colegios se hiciera esto o algo parecido.

PD. Días antes me dijo, "Papí, tengo que entrenar, ¿vamos?"

0 comentarios:

Publicar un comentario