TENERIFE BLUETRAIL, CRÓNICA


Tremendamente complicado, si, esa es la expresión. Escribir sobre la Bluetrail lo es. Estoy agotado. Agotado física, psicológica y emocionalmente. 66 km en 12 horas justifican lo primero. 24 de ellos literalmente arrastrándome lo segundo, y recordar a Manuel lo tercero. Imposible no hacerlo cuando lo veías casi a diario en el barrio. No tengo ganas de entrar en polémicas y mucho menos de abrir un debate sobre sí lo que se hizo se hizo bien, si en China se hubiera hecho de otra manera o si en vez de calor hubiera hecho frío. No vale la pena. Situaciones difíciles siempre llevan aparejadas decisiones difíciles. Y esta, lo era.

No cabe duda que estar a las 3 de la madrugada en la bodega de un barco esperando un bocinazo para correr durante 93 km por montaña es un pelin fríki. Pero más fríki es todavía que se te pongan los pelos de punta cuando estas allí y cada vez que lo recuerdas. Y allí estábamos, casi 150 locos dispuestos, por lo menos, a intentarlo. Y uno, que es un profano en estas lides, pensaba que tarde o temprano se quedaria solo en el camino pero pronto se da cuenta de que todo el mundo va igual y que cuando corres rápido alguien corre como tu y cuando caminas alguien lo hace cerca de ti. La Camella, Arona, Ifonche y Vilaflor hacen del camino un continuo sube y baja. Asfalto, tierra, fincas, pistas, pinar, todo como recién regado, con olor a  tierra mojada pero con la roca ya seca, sin resbalar, sin miedo. Olvidado de los tiempos de paso uno corre al ritmo que cree que puede llevar y así, de esa manera, se salvan los dos primeros cortes, ni sobrado ni en el límite pero con poco margen. Tengo sed y bebo, agua e isotónico, y en cada avituallamiento busco la coca cola fresca con la que sueño desde el mar pero no la hallo. De vez en cuando me obsesiona la idea de que no he orinado desde Los Cristianos y me obligo a ello. Llegan a mi memoria leyendas urbanas de gente con insuficiencia renal por no beber adecuadamente y tras las primeras gotas observo que la orina es normal. La tranquilidad me invade y pienso que lo estoy haciendo bien.

El amanecer saliendo de Vilaflor me acoge y me regala las primeras vistas de lo que llevó y de lo que queda. Pronto llego al Paisaje Lunar y de nuevo me sorprendo subiendo a buen ritmo mientras los helicópteros dan fe de la salida, intuyo, de la Trail. En mis sueños pensaba que podía confundirme con ellos en Guajara pero sólo alcanzo a ver el final del pelotón cuando yo encaro la recta hacia la degollada. Y ahí, justo ahí, con cuarenta y tantos kilómetros recorridos y con un cielo azul radiante, es cuando me doy cuenta que sobré mi hay nubarrones. Me gustaría correr en los llanos y las bajadas pero no puedo. Miro el GPS una y otra vez. Calculo, multiplico y sumo y no llego al corte. Km 49, km 50, km 51, km 52 ... 3 km de diferencia, un mundo a estas alturas. 12:10 p.m. Y detrás de mi cálculo 50 "locos" que no llegan. Cambio de ropa, descanso, comida. Los nubarrones se hacen grandes y planean las sombras de la retirada. Me gustaría disfrutar de la zona como tantas veces he hecho en los entrenamientos y no lo consigo. Camino, camino y camino, y aun asi no voy bien. Y recibo una foto, de D con una camiseta hecha para la llegada, y entonces me dispongo a sufrir durante 30 kms que quedan para darle el gusto y dármelo yo. Y de pronto todo se acaba. Una llamada y stop. Desconcierto general pero comprensión en la mayoría. Ni siquiera paro el reloj en El Portillo aunque sí lo miro. He estado en carrera 67 km durante 12 h y con cinco mil y pico metros acumulados. Puesto 74.

Han pasado ya varios días. Al principio lo veo todo negro. Dolor físico, escalofríos, sueño. Dolor psicológico, todo se acabo en un segundo sin el colorín colorado que tanto ansiaba. Dolor emocional, ya se sabe.

Hoy todo se ve de otro color y he pensado mucho, tanto que la cabeza me da vueltas, mil vueltas. Quiero disfrutar en la montaña, corriendo, y al final no lo estaba haciendo. Quiero volver a hacerlo y quiero que sea ya ...


8 comentarios:

  1. Dejando de lado el tema de la polémica, me quedo con la dureza que transmites en la crónica y con la frase: "quiero disfrutar en la montaña, corriendo, y al final no lo estaba haciendo".

    Tu texto me deja con sensaciones "raras" y repito, dejando de lado el "turbio asunto" sobre el que no quiero hablar.

    Mucho ánimo a partir de ahora.

    Salud!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Podemos hablar largo y tendido sobre esas sensaciones Gustavo. Pero mejor con una garimbilla delante. Un saludo.

      Eliminar
  2. Gracias por la crónica, trasmite perfectamente el sufrimiento que conlleva una prueba de este tipo, tanto fisica como psicologicamente.

    ResponderEliminar
  3. Yo sudé tinta china para llegar sub9h a los 52.5km (por mi forerunner), y sí, el rutómetro estaba mal, pero no es culpa mía, son los datos de la web bluetrail, ..., que me miraste en el filo con cara de matarme ;) Tras esa mirada estoy planteándome inscribirme solamente en aquellas carreras a las que no vayas, me da miedo que un día te vengues tirándome por un barranco ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya te cogere, ya te cogere ... Jejeje. No en serio. Estaba flipando en el filo. Primero porque no podia creer que estuvieran todas las bolsas alli amontonadas y mezcladas y que tardaran 10 minutos en encontrarla y segundo porque de 49 a 52 iban 3 y a esas alturas y en esa altura, eso era un minimo de 20-25 minutos. Descuida con lo del rutometro. Lo habia mirado en la web 3245674 millones de veces, en el 49, en el 49, en el 49 .... y no, estaba en el 52,5.

      Eliminar
  4. Buena crónica, como siempre Roberto. Siempre toca sufrir en estas carreras, desde el primero hasta el último, lo importante es que una vez terminada tengas ganas de seguir haciendo kms., normalmente se tarda unos días en recuperarse y por lo menos quince días en volver a estar al 100%, aunque pienses que estás bien el cuerpo necesita ese tiempo.
    Por cierto, a ver si fichas por un equipo en condiciones, ¿quien es el Raidlight ese? jeje... En TFT hay plazas libres, si hay que pagar la ficha de rescisión...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajaja ..... Hablamos Emilio, hablamos. Creo que en estos dias me atrevere a dar un paseo por la zona donde andaban "mis nubarrones". Respecto a la vuelta a los ruedos creo que nos veremos en El Tanque. Llevo ya 3 años queriendo hacerla y no me ha cuadrado. Como siempre me la tomaré como una salidita para conocer el terreno, como un entrenamiento suave, etc, como aquí nadie entrena, jejejeje.

      Eliminar