DE LIBROS, EXPERIENCIAS PLACENTERAS Y ZAPATILLAS


NACIDOS PARA CORRER es un ensayo periodístico cuanto menos,  romántico. No cabe duda de que la idea principal, correr descalzo, a todos los que hayamos leído el libro nos atrae de alguna forma. Otra cosa es que esa atracción se mantenga en el tiempo y que el deseo de hacerlo te lleve a intentarlo, y lo más difícil, que te guste y que te dediques a ello plenamente. Sin duda hay que ser constantes y en contra de lo que a priori pudiera parecer, conlleva un entrenamiento específico, un aprendizaje de técnicas nuevas, una continua revisión de movimientos y “posturas” y sobre todo un esfuerzo personal importantísimo. 



Éste que está aquí escribiendo, y coincidiendo con la lectura del libro, probó a rodar un poco así, descalzo, sin zapatillas, con calcetines de deditos, en una calurosa madrugada al término de uno de sus entrenos cochineros. La pequeña excursión donde me concentraba en intentar poner en marcha todo lo leído (cosa imposible por supuesto de una sola vez) despertaron en mi sistema nervioso algo así como nuevas conexiones eléctricas y si bien durante ese rato no noté nada extraño (solo fueron 5-6 minutos) durante las horas siguientes si que notaba como pequeños calambres placenteros que saliendo del tobillo subían hasta la rodillas. Asombrado por la “gustosa” sensación decidí que lo probaría más a menudo y que podría ser la puerta a algo “grande”. Después de varios meses de esa experiencia y al contrario de lo que pudiera parecer, no he vuelto a repetir dicha excursión excepto una vez mientras pisaba hierba en mis últimas vacaciones. Aún así continuo investigando en la red, leyendo artículos, siguiendo blogs y viendo algún que otro video sobre el tema, por si algún día decido dedicarme con más constancia a ello. 

Todo esto por supuesto va en contra de conceptos técnicos muy utilizados por nosotros como amortiguación, control de pronación, estabilidad etc y por tanto choca frontalmente con una de mis dudas existenciales de hace unas semanas, donde no sabía que zapatillas comprar para los próximos meses de entrenos y carreras. Asombrosamente, en un arrebato de conciencia económica (y tras oír algunas críticas muy positivas), e influenciado por el hecho de que ni unas ni otras me iban a hacer ganar carreras ni siquiera correr más rápido y que las ultimas que se me habían roto a los pocos kms eran las mas caras del momento, decidí ser práctico y comprar aquellas que podía pagar con el vale sin soltar ni un solo euro más. 


Curiosamente son de la marca americana que en el libro ponen a parir a base de bien pero … nunca llueve a gusto de todos. En fin, mi rayadas de coco.

1 comentarios:

  1. Je,je. Si te gustan, te sientes cómodo y te van bien, adelante con ellas. Esto es como todo, una elección basada en cuestión de gustos.
    Lo que está claro, y en eso te doy toda la razón, es que la elección de zapatillas (o ir descalzo, da igual) no hacen ir más rápido ni ganar carreras.
    Mucho ánimo en tus entrenamientos de cara a la temporada.

    Salud!

    pd: Y gracias por "la mención". Es un honor que me leas :)

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