DE LO QUE DIÓ DE SÍ EL 2010



Hablar de mi año 2010 en TRAIL RUNNING es hablar de toda mi vida deportiva. Sin contar con el deporte obligatorio de colegio e instituto y quitando las pachanguitas de pádel con las que en algún momento de mi vida me llegue a obsesionar, este año 2010 ha sido, junto con parte del 2009, mi despertar deportivo. Qué curioso lo que nos pasa a muchos hombres. No sabría decir si es porque tenemos miedo de la barriga cervecera, si por miedo a envejecer, o simplemente para fardar un rato con los compañeros de curro, lo cierto es que nunca antes había sido capaz de correr más de 1 día al mes y durante el año 2010 creo que no paso más de 1 semana sin que saliera a correr por lo menos 1 vez.

El entrenamiento reglado y obediente que había llevado durante el final del verano de 2009 para la Media Maratón de Santa Cruz me animo a plantearme nuevos retos deportivos para el 2010 con el único objetivo de finalizarlos, sin proponerme tiempos ni condiciones. Por un momento pensé en correr una maratón, luego decidí que sería bonito correr las 5 medias de asfalto de Tenerife, luego alternar el asfalto con alguna carrerita corta de montaña, o por lo menos corta en exigencia física, etc etc, y de repente, y casi sin avisar, me encontré en la salida de la carrera mas importante de mi vida, había nacido mi hija y yo quería ser un buen padre. Por supuesto aparque todo entrenamiento e intenté esquivar el deseo incontrolable de participar en alguna competición hasta ver que tal iban las cosas. Y en menos de lo que pensaba, tras haber corrido un par de días, me presentaba a la Vuelta Atlética a La Laguna cubriendo la 3ª etapa.

La idea de hacer algo en montaña de nuevo hizo acto de presencia, tal vez empujada por mis tiempos mozos de senderista dominguero y el sueño adolescente de ascensiones invernales. Conversaciones por aquí, búsqueda en internet por allá y el 24 de Abril en La Caldera rumbo a Garachico. La mala elección de un calzado poco adecuado para mis características y la debilidad mental hicieron que buena parte de la Cruzatenerife 42 fuera más sufrimiento que otra cosa pero los metros finales por el casco urbano de Garachico y entrar con mi hija en el carrito en meta me infectaron rápidamente de esto que llamamos TRAIL RUNNING.

Luego vendrían los 21 K Monte del Agua donde de nuevo sufrí, esta vez solo mentalmente, la Ycoden Trail y su tormentosa subida, la Vulcan Race nocturna con mi pobre frontal y la Media Maratón de Anaga con el agradecimiento eterno a mi “liebre”. E incluso como tantos otros que buscan unir turismo y deporte, hice una expedición a Fuerteventura para correr la Media Maratón Internacional Dunas de Fuerteventura que me animó, por último, a probarme de nuevo en el asfalto en la Media Maratón de Tacoronte.

Y ahora, aquí sentado escribiendo, me planteo lo mismo que hace un año …. Buscar nuevos retos deportivos para el 2011 con el único objetivo de finalizarlos, y esta vez, pasarlo bien. Por ahora lo voy teniendo claro, entrenar y disfrutar, descansar y disfrutar, competir y disfrutar, soñar y disfrutar.


0 comentarios:

Publicar un comentario